Tuesday, December 24, 2013

Dec | 24 | El niño Jesús: con un cuerpecito encantador ¡y con un cráneo increíblemente grande!

DESTINO

Isaías 7:14  
Por eso, el Señor mismo les dará una señal: La joven concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emmanuel.

El niño Jesús: con un cuerpecito encantador ¡y con un cráneo increíblemente grande!


Es un hecho bien conocido que la imposibilidad de concebir es hereditaria; ¡si tus padres no tienen hijos, entonces muy probablemente tú tampoco los tendrás! A menos, por supuesto, que seas un bebé milagroso. Aparece Jesús por la puerta derecha del escenario.

Bien, en la víspera del cumpleaños oficial de Dios celebremos lo que en realidad pasó y apreciemos lo maravilloso de todo eso, pues José ha ido de posada en posada tratando de encontrar un lugar en Belén (no podían conseguir una habitación porque eran judíos) y debe llevar a su esposa, María, para que dé a luz en un establo. Afuera, en los fríos campos, bajo un cielo abierto y estrellado, unos pastores, pecadores y con pies olorosos, lavan sus medias silenciosamente en la noche, sólo para ser grandemente sorprendidos por una multitud de huestes celestiales quienes cantando en los campos oscuros y húmedos de Belén, celebraban y proclamaban acerca de un Salvador que había nacido en un pesebre. Sí, es tiempo de Navidad en Belén y María dió a luz al Mesías, el Salvador prometido desde la antigüedad. Sin embargo, no es Su nacimiento milagroso lo que los ángeles celebran, no, en esta tan maravillosa noche de noches, los cielos todos se regocijan por el arribo del Salvador y la separación del cordón umbilical del cielo. Porque verán, lo que está a punto de suceder, físicamente es en realidad la cosa más hermosa pero también la más natural del mundo: ¡el nacimiento de un niño! Así que, pesar del regocijo de los ángeles, este no es el milagro de Navidad. Entonces, ¿cuál es?

Las Escrituras son claras en que la vida comienza en el momento de la concepción. Por tanto, el verdadero milagro se llevó a cabo nueve meses antes, en el hogar de María en Galilea, en el mismo momento de la concepción. Verán, en Navidad debemos recordar que Cristo, a quien Su Padre ya le había dado el nombre de Jesús, había estado con nosotros durante todo el tiempo de su embarazo, ¡nueve meses completos! y había sido ocultado por la vergüenza y la oscuridad de Galilea ¡Si, vergüenza! ¡Pues una virgen concibió! “¿De veras?” dijeron los vecinos, “Sí, ¡de veras!” fue la feliz respuesta de Dios.

Una virgen concibió un hijo del Todopoderoso. ¡Una virgen concibió y llevó con ella lo Santo de Dios! Dios se vistió de carne y lentamente creció desde proporciones moleculares dentro del cálido útero de esta asustada, pero fiel y joven virgen, hasta llegar a ser el bebé de nueve meses que asomó Su cabeza al mundo en un establo, una mañana de Navidad, hasta ser el joven que hacía preguntas eternas en el templo, y luego el joven profeta aterrorizando a todos los hipócritas religiosos por los caminos de Jerusalén, tocando a los perdidos y a los leprosos, cenando con los abatidos y los despreciados, proveyendo a los cojos con brincos de alegría, a los ciegos con una visión sublime y levantando a los muertos para que vivieran nuevamente. A la edad de treinta y tres años, Él amorosamente liberará a todo el mundo del peso de su terrible pecado, los colocará a todos sobre sus magníficos hombros y los llevará hasta la cruz del Calvario, donde con la carne traspasada y la cabeza lastimada, con manos santas y amando con todo el corazón, Él se hará cargo de toda la penalidad que nos corresponde a todos nosotros y nos comprará de nuevo, del diablo.

El propósito de la concepción siempre fue el Calvario, y María lo sabía. Ella lo verá allí y nuevamente se cumplirán las Escrituras cuando una espada, más terrible y afilada que la espada del espectro del rey brujo, caliente por los carbones abrasantes del infierno, traspasará su pequeño y triste corazón de madre, cuando bajen el cuerpo quebrantado y ensangrentado de su amado y adorado hijo de la terrible cruz. Pero hoy es la víspera de Navidad. Todo es hermoso. Mañana la promesa, todas las promesas de Adán en delante, todas las deliberaciones y planes entre las personas de la Santa Trinidad, todo lo que está aún por venir en las eras eternas, ahora sujetas y encerradas en la maravillosa matriz de María, ¡nacerá! Inclusive, el Salvador personal de María.

Sí, María, a pesar de ser una mujer magnífica, testifica justamente de sus propios labios, que era una pecadora con necesidad de un Salvador. El milagro es que Dios residió en su seno, tomó ADN y sustento de su cuerpo y se convirtió en totalmente humano, con necesidad del tierno cuidado y amorosa dirección de María. Esta concepción virginal del niño Cristo no es una invención, ni una trampa, engaño o estratagema. Esta concepción virginal es necesaria: sin mancha, pura, santa e inmaculada. No hubo contacto sexual con Dios el Padre, como algunos han enseñado a través de los siglos; de haber sido así, ella no hubiese permanecido virgen. No, del versículo y del tenor de las Escrituras podemos de manera lógica asumir que dentro del hogar, la habitación y el seno de María, nueve meses antes, hubo una “envolvente bruma de brillantez”. Posiblemente, María fue rodeada por una nube resplandeciente de brillo que llenó todo su ser y la tocó con influencia preternatural, al tiempo que Dios se vistió a Sí Mismo de carne y, ante el asombro de ángeles boquiabiertos, pasó a través del brillante portal protector de proporciones eternas y se contrajo a sí mismo hasta convertirse en un embrión dependiente de su madre.

¡El verdadero milagro de la Navidad amigos, sucedió nueve meses antes! Mañana, el arribo seguro y natural del niño Jesús será celebrado cuando Él saque su cabeza y comience su viaje independiente hacia Su destino, establecido fuera de los muros de la ciudad de Jerusalén, todo el camino hasta el grotesco Gólgota, ese horrendo y cruel Lugar de la Calavera. De esto se trata la Navidad, queridos amigos. ¡Entre la blanca nieve fluye la roja sangre que será derramada por nosotros, además del frondoso y vivo verde de la vida, que nos será dada!

Reflexiona: “Según tu palabra, Soberano Señor, ya puedes despedir a tu siervo en paz. Porque han visto mis ojos tu salvación, que has preparado a la vista de todos los pueblos: luz que ilumina a lasnaciones y gloria de tu pueblo Israel. El padre y la madre del niño se quedaron maravillados por lo que se decía de él. Simeón les dio su bendición y le dijo a María, la madre de Jesús: Este niño está destinado a causar la caída y el levantamiento de muchos en Israel, y a crear mucha oposición, a fin de que se manifiesten las intenciones de muchos corazones. En cuanto a ti, una espada te atravesará el alma.” Lucas 2:29-35

Ora: Oh, Niño santo de Belén, te pedimos que desciendas a nosotros. Quita nuestro pecado y entra: nace en nosotros hoy. Amén.

Monday, December 23, 2013

Dec | 23 | ¡Espejo con curvatura 7 Scotty, Espejo con curvatura 7!

CONCÉNTRATE

Filipenses 4:13 
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

¡Espejo con curvatura 7 Scotty, Espejo con curvatura 7!

El contexto de nuestro versículo de hoy tiene que ver con la fortaleza que reciben los Cristianos de parte de Cristo, nuestro maestro, quien nos provee con la habilidad de ser humildes y de ser fuertes, en todo lugar, en toda circunstancia y situación. “No es problema”, dice Pablo en nuestro versículo de hoy, “yo he aprendido a hacer esto”. Ahora, yo creo que la recepción de esta verdad debe verse a la luz de tres puntos importantes:

Primero, que no es un signo de abandono, ni de juicio, o indiferencia o agresión por parte de Cristo, cuando Pablo tiene hambre o cuando fue humillado o abandonado.

Segundo y consecuentemente, tampoco era un signo de fidelidad o de cuidado por parte de Cristo, cuando Pablo tenía más que suficiente para él y para otros.

Ahora, estos dos primeros puntos son fascinantes porque dejan huellas en los espíritus de las personas, como imágenes del propio yo impresas en la mente como en un espejo cóncavo y convexo. En otras palabras, eso que juzgamos cuando lo vemos, puede que nos dé una representación muy falsa de lo que es en realidad. ¡No crean todo lo que ven! Ciertamente pareciera que Pablo dice aquí que la presencia o la ausencia de ‘abundancia o necesidad’ puede tener un efecto directo en su condición física y social, pero no tiene ninguna afectación en su posición o relación con Cristo, y cuando creemos que sí lo tiene, entonces estamos, de hecho, mirándonos en espejos curvados. Así que ¡nunca juzguen su verdadera condición en Jesús, sólo por las circunstancias presentes! De hecho, Pablo dice en otro lado, “Más que nada, el Espíritu Santo tiene malas noticias para mí, así que las estoy esperando. Es mi llamado. Ninguna de estas cosas me moverá”. Díganme ¿acaso los mueven a ustedes sus circunstancias?

Tercero, piensa en esto amigo: ¿Considerarías a alguien que lucha para mantener un techo sobre su cabeza, con subsidio de desempleo, bajo asistencia médica para indigentes, o asistencia social, a alguien ridiculizado por sus vecinos y parientes cercanos, y atormentado por varias enfermedades y por la falta de dinero, como alguien bendecido por Dios? ¡Por supuesto que no! ¡Sin embargo, puede ser que estemos equivocados! Quizá nuestro juicio, de acuerdo a lo planteado por Pablo, no es como ver a través de un vidrio opaco ¡sino, más bien, como ver en un espejo curvado! (¡creo que acabo de inventar una nueva palabra!) Lo fundamental es esto: puede ser que veamos correctamente, pero rara vez juzgamos de manera correcta y si no juzgamos de manera correcta, entonces ¡quizá no estemos viendo de manera correcta, después de todo!

El problema puede estar en nuestra comprensión de lo que es una bendición. Por ejemplo, si bendecimos a alguien, lo que queremos es ver a esa persona prosperar, y esa prosperidad que deseamos para ella es, de acuerdo a nosotros, algo que se dá inevitablemente en un contexto material. Nosotros, como mínimo, queremos que alcance nuestro nivel de bendiciones materiales. Después de todo, para nosotros, estas cosas materiales son signos evidentes del favor de Dios. ¿No es así? ¡por supuesto que sí! ¡Cada tele-evangelista nos lo dice en glorioso tecnicolor, así que debe ser verdad! Quiero decir, ¡miren la trama social de nuestra sociedad post-Cristiana! Puede estar colapsándose sobre sí misma, todo alrededor suyo, mientras el abismo del humanismo secular está abriendo sus mandíbulas tan ampliamente que, cual gran víbora, está a punto de tragarse al pueblo de Dios entero y vivo, a través de su tortuoso y políticamente correcto pequeño vientre; no obstante nosotros, aún gritamos para que todo el mundo nos escuche, que hemos sido verdaderamente bendecidos por Dios y bueno, ¡miren todas las cosas que tenemos para probarlo! Sí, pero ¡miremos a la gente a nuestro alrededor!

Evidentemente estamos usando una vara de medición incorrecta. ¿Cómo podemos ser bendecidos (poseyendo tantas cosas que prueban esas bendiciones), mientras que Sión, al igual que la Atlántida, pareciera estar hundiéndose para siempre bajo las olas del mundo secular? ¿Cómo podemos ser bendecidos, sentándonos, felices y llenos de cosas a las puertas de Sodoma y Gomorra, mientras el aroma de azufre se percibe en el aire de la mañana? ¿Cómo podemos ser bendecidos cuando estamos envueltos en nuestro capullo y hemos sido mal educados en una inmadurez, inmovilidad e inactividad espiritual, a través de mensajes insignificantes desde los púlpitos postmodernos? ¿Cómo podemos ser bendecidos cuando nuestros ojos están puestos en todo tipo de cosas, en modas, en afanes y en movimientos modernos, en vez de enfocados firmemente en nuestro Rey que viene? Los hace pensar, ¿no es cierto? Déjenme preguntarles algo: Si ustedes se encontraran desamparados, (Dios no permita que esto suceda), pero si ustedes se encontraran desamparados, sería su enfoque celestial y su inversión eterna de tal fortaleza y consecuencia para ustedes que podrían decir, al igual que Pablo, “ninguna de estas adversidades me mueve”. ¿Le gritarían a sus consternados y espectantes familiares, amigos y compañeros: “Hey, escuchen, dije que ninguna de estas adversidades me mueve”?

Sé que los hace pensar, amigos, lo sé. Así que díganme hoy, ¿a través de que clase de vidrio están mirando?

Reflexiona: “Cuando llegaron, les dijo: Ustedes saben cómo me porté todo el tiempo que estuve con ustedes, desde el primer día que vine a la provincia de Asia. He servido al Señor con toda humildad y con lágrimas, a pesar de haber sido sometido a duras pruebas por las maquinaciones de los judíos. Ustedes saben que no he vacilado en predicarles nada que les fuera de provecho, sino que les he enseñado públicamente y en las casas. A judíos y a griegos les he instado a convertirse a Dios y a creer en nuestro Señor Jesús. Y ahora tengan en cuenta que voy a Jerusalén obligado por el Espíritu, sin saber lo que allí me espera. Lo único que sé es que en todas las ciudades el Espíritu Santo me asegura que me esperan prisiones y sufrimientos. Sin embargo, considero que mi vida carece de valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el Señor Jesús, que es el de dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.” Hechos 20:18-24.

Ora: Dos cosas pido de Ti (no me las niegues antes de morir): Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; no me des pobreza ni riquezas; manténme del pan necesario, no sea que me sacie y te niegue y diga ¿quién es mi Dios?, o que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios. Proverbios 30:7-9)

 

Sunday, December 22, 2013

Dec | 22 | Cómo comerse a sus enemigos

TIEMBLA

2 Reyes 6:28,29
¿Qué te pasa? Ella se quejó: —Esta mujer me propuso que le entregara mi hijo para que nos lo comiéramos hoy, y que mañana nos comeríamos el de ella. Pues bien, cocinamos a mi hijo y nos lo comimos, pero al día siguiente, cuando le pedí que entregara su hijo para que nos lo comiéramos, resulta que ya lo había escondido.
 

Cómo comerse a sus enemigos


El viejo chiste de la entrevista del comité de selección dice así: El comité le pregunta al pastor aspirante, “¿Le gustan los niños?” a lo que éste responde, “Me encantan, ¡pero nunca puedo comer más de uno a la vez!” Ahora, y antes de que cierren su meditación del día de hoy con un fuerte ‘bang’, de ofendido, vuelvan a mirar nuestro versículo y díganme ¡cómo se puede tratar semejante horror! Pues eso es lo que es, ¡un total horror!

Hay una interesante película de Roberto Benigni, La Vida es Bella, de 1997, que trata sobre el uso del buen humor por parte de un judío italiano para ayudar a su pequeño hijo a sobrevivir a los campos de exterminio Nazis. ¡Este uso del humor en un contexto de un horror palpable es lo más cercano que pude encontrar para tan grotesco despliegue de horror! Miren el versículo de hoy nuevamente. ¡Sólo miren el coctel de terror, la desesperación despreciable y diabólica que fue agitada de manera tan consistente y violenta, que las burbujas de supervivencia personal llevaron a dos madres mucho más allá del límite de la barbaridad! A menos que tomemos esto como un simple horror de la antigüedad, o hábitos alimenticios tribales de la selva, recordemos que fue en un día como hoy en 1972 que 14 ‘civilizados’ sobrevivientes de un accidente aéreo en los Andes argentinos deben el no haber perecido, al hecho de haber comido carne humana para sobrevivir. La Biblia es extremadamente directa. Y Dios es extremadamente directo. Permítanme, entonces, ¡ser extremadamente directo!

Ben Hadad rey de Samaria estaba utilizando un método muy usado y efectivo para la guerra contra el pueblo de Dios llamado ‘sitio’. Los resultados de esta forma de guerra se observan en nuestro versículo de hoy y estos son la destrucción de los muy finos hilos de la civilización, los cuales impiden que nos devoremos unos a otros. Es por esto que debemos ser muy cuidadosos y estar muy atentos a todas las múltiples consecuencias de la guerra antes de que nosotros, los que vivimos en las así llamadas naciones civilizadas, tomemos las armas. Winston Churchill estaba en lo correcto cuando dijo: “¡Hablar y hablar, fue siempre mejor que guerrear y guerrear!” Este versículo terrible puede aplicarse a nosotros de tres maneras hoy:

Primero, estemos al tanto de lo justo de nuestra causa antes de desenvainar nuestra espada, ya sea para protección o en retribución. Esto se aplica a nosotros de forma individual y también como nación. Hay un tiempo para la guerra, amigos, pero acerquémonos a este tiempo cautelosamente y con temor, pues sus consecuencias son manifiestamente terribles. Tengan cuidado hoy, antes de comenzar una discusión y sujeten a ese perro en particular, por sus orejillas insolentes. Tengan cuidado y estén preparados para las consecuencias.

Segundo, estemos advertidos de la terrible propensión que se encuentra aún en el corazón del hombre viejo, de la carne, de la naturaleza pecaminosa. Está todavía en la oscuridad y es todavía un monstruo, al cual la falta de ley debida a la guerra desesperada, con seguridad, dejará en libertad. Estemos advertidos con qué fuego diabólico estamos jugando aquí, cuando lo que llamamos civilización es removida de sólo uno de nosotros.

Tercero, trabajemos para hacer el bien. Sigamos el ejemplo de Eliseo al comienzo de este pasaje y el de Cristo en los Evangelios, cuando Él nos dice que alimentemos, demos vestido y bendigamos a nuestros enemigos.

“¿Amar a nuestros enemigos?” Esto es difícil en el mejor de los casos, y virtualmente imposible en el peor. Sigamos, no obstante, tales mandamientos de amar, sabiendo que cuando ese amor no es propicio al agresor, es entonces responsabilidad del gobierno el desenvainar su espada e iniciar su terrible y justo trabajo de matar. Temblemos siempre ante las horribles consecuencias que trae tal desenvainar de la espada de la guerra.

Reflexiona: “Entonces Eliseo oró: Señor, ábrele a Guiezi los ojos para que vea. El Señor así lo hizo, y el criado vio que la colina estaba llena de caballos y de carros de fuego alrededor de Eliseo. Como ya los sirios se acercaban a él, Eliseo volvió a orar: Señor, castiga a esta gente con ceguera. Y el Señor hizo lo que le pidió Eliseo. Luego Eliseo les dijo: Ésta no es la ciudad adonde iban; han tomado un camino equivocado. Síganme, que yo los llevaré adonde está el hombre que buscan. Pero los llevó a Samaria. Después de entrar en la ciudad, Eliseo dijo: Señor, ábreles los ojos, para que vean. El Señor así lo hizo, y ellos se dieron cuenta de que estaban dentro de Samaria. Cuando el rey de Israel los vio, le preguntó a Eliseo: —¿Los mato, mi señor? ¿Los mato? —No, no los mates —contestó Eliseo—. ¿Acaso los has capturado con tu espada y tu arco, para que los mates? Mejor sírveles comida y agua para que coman y beban, y que luego vuelvan a su rey. Así que el rey de Israel les dio un tremendo banquete. Cuando terminaron de comer, los despidió, y ellos regresaron a su rey. Y las bandas de sirios no volvieron a invadir el territorio de Israel.” 2 Reyes 6:17-23

Ora: Señor, enséñame cómo construir la ciudad de Dios en medio de mis enemigos: con comida en mi bolsillo, buena voluntad en mis labios, una espátula en mi mano izquierda y mi espada en la derecha. Oh, Señor, verdaderamente te ruego hoy por gracia, verdad, sabiduría y fortaleza, en el nombre de Jesús. Amén.

Saturday, December 21, 2013

Dec | 21 | Fluidez rítmica

TIEMBLA

2 Reyes 6:28,29  
¿Qué te pasa? Ella se quejó: —Esta mujer me propuso que le entregara mi hijo para que nos lo comiéramos hoy, y que mañana nos comeríamos el de ella. Pues bien, cocinamos a mi hijo y nos lo comimos, pero al día siguiente, cuando le pedí que entregara su hijo para que nos lo comiéramos, resulta que ya lo había escondido.

Fluidez rítmica 

El viejo chiste de la entrevista del comité de selección dice así: El comité le pregunta al pastor aspirante, “¿Le gustan los niños?” a lo que éste responde, “Me encantan, ¡pero nunca puedo comer más de uno a la vez!” Ahora, y antes de que cierren su meditación del día de hoy con un fuerte ‘bang’, de ofendido, vuelvan a mirar nuestro versículo y díganme ¡cómo se puede tratar semejante horror! Pues eso es lo que es, ¡un total horror!

Hay una interesante película de Roberto Benigni, La Vida es Bella, de 1997, que trata sobre el uso del buen humor por parte de un judío italiano para ayudar a su pequeño hijo a sobrevivir a los campos de exterminio Nazis. ¡Este uso del humor en un contexto de un horror palpable es lo más cercano que pude encontrar para tan grotesco despliegue de horror! Miren el versículo de hoy nuevamente. ¡Sólo miren el coctel de terror, la desesperación despreciable y diabólica que fue agitada de manera tan consistente y violenta, que las burbujas de supervivencia personal llevaron a dos madres mucho más allá del límite de la barbaridad! A menos que tomemos esto como un simple horror de la antigüedad, o hábitos alimenticios tribales de la selva, recordemos que fue en un día como hoy en 1972 que 14 ‘civilizados’ sobrevivientes de un accidente aéreo en los Andes argentinos deben el no haber perecido, al hecho de haber comido carne humana para sobrevivir. La Biblia es extremadamente directa. Y Dios es extremadamente directo. Permítanme, entonces, ¡ser extremadamente directo!

Ben Hadad rey de Samaria estaba utilizando un método muy usado y efectivo para la guerra contra el pueblo de Dios llamado ‘sitio’. Los resultados de esta forma de guerra se observan en nuestro versículo de hoy y estos son la destrucción de los muy finos hilos de la civilización, los cuales impiden que nos devoremos unos a otros. Es por esto que debemos ser muy cuidadosos y estar muy atentos a todas las múltiples consecuencias de la guerra antes de que nosotros, los que vivimos en las así llamadas naciones civilizadas, tomemos las armas. Winston Churchill estaba en lo correcto cuando dijo: “¡Hablar y hablar, fue siempre mejor que guerrear y guerrear!” Este versículo terrible puede aplicarse a nosotros de tres maneras hoy:

Primero, estemos al tanto de lo justo de nuestra causa antes de desenvainar nuestra espada, ya sea para protección o en retribución. Esto se aplica a nosotros de forma individual y también como nación. Hay un tiempo para la guerra, amigos, pero acerquémonos a este tiempo cautelosamente y con temor, pues sus consecuencias son manifiestamente terribles. Tengan cuidado hoy, antes de comenzar una discusión y sujeten a ese perro en particular, por sus orejillas insolentes. Tengan cuidado y estén preparados para las consecuencias.

Segundo, estemos advertidos de la terrible propensión que se encuentra aún en el corazón del hombre viejo, de la carne, de la naturaleza pecaminosa. Está todavía en la oscuridad y es todavía un monstruo, al cual la falta de ley debida a la guerra desesperada, con seguridad, dejará en libertad. Estemos advertidos con qué fuego diabólico estamos jugando aquí, cuando lo que llamamos civilización es removida de sólo uno de nosotros.

Tercero, trabajemos para hacer el bien. Sigamos el ejemplo de Eliseo al comienzo de este pasaje y el de Cristo en los Evangelios, cuando Él nos dice que alimentemos, demos vestido y bendigamos a nuestros enemigos.

“¿Amar a nuestros enemigos?” Esto es difícil en el mejor de los casos, y virtualmente imposible en el peor. Sigamos, no obstante, tales mandamientos de amar, sabiendo que cuando ese amor no es propicio al agresor, es entonces responsabilidad del gobierno el desenvainar su espada e iniciar su terrible y justo trabajo de matar. Temblemos siempre ante las horribles consecuencias que trae tal desenvainar de la espada de la guerra.

Reflexiona: “Entonces Eliseo oró: Señor, ábrele a Guiezi los ojos para que vea. El Señor así lo hizo, y el criado vio que la colina estaba llena de caballos y de carros de fuego alrededor de Eliseo. Como ya los sirios se acercaban a él, Eliseo volvió a orar: Señor, castiga a esta gente con ceguera. Y el Señor hizo lo que le pidió Eliseo. Luego Eliseo les dijo: Ésta no es la ciudad adonde iban; han tomado un camino equivocado. Síganme, que yo los llevaré adonde está el hombre que buscan. Pero los llevó a Samaria. Después de entrar en la ciudad, Eliseo dijo: Señor, ábreles los ojos, para que vean. El Señor así lo hizo, y ellos se dieron cuenta de que estaban dentro de Samaria. Cuando el rey de Israel los vio, le preguntó a Eliseo: —¿Los mato, mi señor? ¿Los mato? —No, no los mates —contestó Eliseo—. ¿Acaso los has capturado con tu espada y tu arco, para que los mates? Mejor sírveles comida y agua para que coman y beban, y que luego vuelvan a su rey. Así que el rey de Israel les dio un tremendo banquete. Cuando terminaron de comer, los despidió, y ellos regresaron a su rey. Y las bandas de sirios no volvieron a invadir el territorio de Israel.” 2 Reyes 6:17-23

Ora: Señor, enséñame cómo construir la ciudad de Dios en medio de mis enemigos: con comida en mi bolsillo, buena voluntad en mis labios, una espátula en mi mano izquierda y mi espada en la derecha. Oh, Señor, verdaderamente te ruego hoy por gracia, verdad, sabiduría y fortaleza, en el nombre de Jesús. Amén.

Friday, December 20, 2013

Dec | 20 | Buenos sistemas de orientación

OBEDECE

2 Reyes 8:1,2  
Ahora bien, Eliseo le había dicho a la mujer a cuyo hijo él había revivido: Anda, vete con tu familia a vivir donde puedas, porque el SEÑOR ha ordenado que haya una gran hambre en el país, y que ésta dure siete años. La mujer se dispuso a seguir las instrucciones del hombre de Dios y se fue con su familia al país de los filisteos, donde se quedó siete años.

Buenos sistemas de orientación

La obediencia es un tema muy confuso para los Cristianos. Una de las principales razones para que esto sea así se debe a nuestra percepción de la precisión de de Dios en relación con Su control total. Nuestro proceso de pensamiento puede ser algo así: “Dios tiene el control, Él sabe cuántos cabellos hay en mi cabeza, Él sabe lo que pasa. ¡Dios tiene el control! Él conoce los pensamientos en mi corazón y las palabras en mi cabeza aún antes de ser pronunciadas por mis labios. Dios lo sabe todo, lo controla todo. Él es mi Padre y Él me hará bien. Él nunca dejará que nada malo me pase y siempre me mostrará el camino con claridad”. Y estos ¡son grandes pensamientos bíblicos y son totalmente correctos!

Ahora, después de haber comprendido y de creer en la maravillosa Soberanía de Dios sobre nosotros, me pregunto ¿por qué sucede que nosotros, muchas veces, nos encontramos en situaciones poco amables, difíciles y aún aterradoras? El razonamiento anterior de la soberanía de Dios, de gracia y amor no va de acuerdo con estas últimas situaciones que he descrito, por lo que a veces nos encontramos tanto perplejos como preocupados. Después de todo, tú no has estado pecando, has estado buscando a Dios y a Su Gloria, y no obstante, mira este caos en el que te encuentras. ¿Qué está pasando? ¿Habrá algo más que deberíamos saber sobre la voluntad de Dios?

“Ah, bueno, por supuesto,” dice el malabarista de la teología, “¡probablemente hayas entrado en la voluntad permisiva de Dios, más que en Su voluntad perfecta para tu vida y eso, siempre, es un problema! Has errado el camino, no has estado escuchando con tanta atención como deberías haberlo hecho en algún punto de tu camino, no señor, ¡así que será mejor que comiences a pedir para que la voluntad perfecta de Dios se realice en tu vida, compañero!” ¡Mi estómago está hecho un nudo de sólo pensar en una conversación de tanta ayuda! Pero, ¿qué puedo hacer?

Bueno, pon atención a la voluntad de Dios en nuestro versículo de hoy. “Estoy enviando una hambruna. Sal de aquí y ve a cualquier parte que no sea aquí”. A la luz de la soberanía de Dios, esta indicación parece insuficiente, ¿no es cierto? Si Dios me dijera algo como esto yo le diría: “Señor, gracias, ¿pero debo acaso ir al sur donde el sol brilla con fuerza y mi reumatismo puede encontrar algún alivio? ¿O debo acaso ir al norte donde el costo de la vivienda es menor? ¿Debo, quizá, ir al Este y dar testimonio entre la gente que no te conoce? ¿O debo, mejor, ir a las tierras desérticas del Oeste donde entre las alejadas montañas abundan los pecadores? Señor, ¿a dónde debo ir?” Bueno, la respuesta de Dios en este preciso momento sería: “¡A cualquier parte menos aquí!”

No me malinterpreten, yo creo que Dios da indicaciones claras. Sin embargo, no siempre y, ciertamente no en nuestro versículo de hoy. Ciertamente, no está diciendo a la mujer Sunamita, “¡eres tan insignificante, que no importa en qué parte te encuentres, chica, sólo vete, a cualquier parte!” No. Él advierte solamente a ella que deje la tierra, y al hacer esto, ella es bendecida de manera excepcional y amada de modo supremo. Ella es importante para Él: “Levántate, sal y ve a cualquier parte que no sea aquí”.

Veamos un poco más las tres grandes verdades en cuanto a saber qué dirección tomar:

Gran verdad # 1: No importa dónde vives, sino cómo vives donde tú vives.
Gran verdad # 2: Tú puedes servir a Dios, solamente, donde te encuentras ahora.
Gran verdad # 3: Tu influencia es mayor cuando vives abundantemente en tu tiempo. No esperes hasta que tu espacio sea más placentero para ti. El cómo vivimos en el tiempo tiene más relevancia eterna que en dónde vivimos en el espacio. El ‘ahora’ es mucho más importante que el ‘dónde’.

Amigo, si tú estás inquieto hoy por el Nuevo Año que se avecina y por la ubicación geográfica en la que te encuentras, entonces, quizá algo de consideración en oración de esta trinidad, te ayudará a enfocarte un poco más. Por supuesto, al igual que todas las grandes trinidades, ella es toda una y la misma verdad. Aquí está: “el cómo y el ahora son siempre más grandes que el dónde y el cuándo”. Este debiera ser nuestro valioso y bien ejercitado precepto.

Reflexiona: “Nosotros, colaboradores de Dios, les rogamos que no reciban su gracia en vano. Porque él dice: En el momento propicio te escuché, y en el día de salvación te ayudé.Les digo que éste es el momento propicio de Dios; ¡hoy es el día de salvación!.” 2 Corintios 6:1-2

Ora: Señor, no permitas que envejezca esperando estar en el lugar exacto para servirte a Ti, para ser Tu sal y Tu luz. Ayúdame hoy para vivir en el ahora y en el cómo, confiando en que tú, Padre amoroso y sabio, te ocuparás de todos mis dónde y de todos mis cuándo.

Thursday, December 19, 2013

Dec | 19 | Sobre dogmas y dinamita

SANTIFÍCATE

Jeremías 8:22  
¿No queda bálsamo en Galaad? ¿No queda allí médico alguno?

Sobre dogmas y dinamita

He observado que con la caída de las iglesias establecidas, la espiritualidad se ha incrementado, y con la caída del curato, se ha visto un incremento de los metafísicos.

Cuando hablo de espiritualidad no le estoy asignando una connotación buena o mala a la definición, sino simplemente reconociendo que a inicios del siglo XXI las personas están muy conscientes, tanto del lado espiritual de su naturaleza como del mundo espiritual y están cómodos explorando ambas arenas. Además de esto, cuando hablo del ‘curato’ me estoy refiriendo a un nombre muy antiguo, pero maravilloso, para cualquier Pastor o Clérigo. Parece que fue hace mucho tiempo que los Pastores eran conocidos como ‘curadores de almas’. Su trabajo en ese entonces, era esencialmente tratar con el espíritu del hombre en, por supuesto, el mundo espiritual. Hoy los Pastores, especialmente en nuestras grandes iglesias, son más como gerentes de empresas, ejecutivos de negocios, proveedores de propósitos, principios y misiones, y están más al tanto de los estados de cuenta bancarios y las campañas de recolección de fondos que de la Palabra de Dios y del bendito Espíritu Santo. Así, el viejo curato de la antigüedad, el metafísico de tiempos pasados en la iglesia Cristiana y los verdaderos Pastores de eras pasadas, están todos, a este respecto, extinguidos. Así que mientras la espiritualidad crece, la iglesia ha dejado un vacío, ¡el cual está siendo ocupado!

La mayoría de los mecánicos generales de automóviles son pan-fabricantes. En otras palabras, reconocen un motor de combustión ya sea que se encuentre en un Ford o en un Chevy, en un Honda o en un Toyota, ¡da lo mismo, es un motor de combustión! Del mismo modo, la mayoría de los metafísicos hoy son pan-espirituales: Ellos dicen que la espiritualidad es la espiritualidad; la verdad es la verdad, ya sea que se encuentre en el Budismo o en los Bautistas. Sin embargo, los metafísicos de hoy consideran ¡que es más probable encontrar la espiritualidad en el Budismo! Estos metafísicos tienen gran cantidad de seguidores. La razón es simple y no usemos, todavía, la carta de ‘la ceguera que produce el enemigo’. ¡La razón por la cual están en crecimiento es porque tienen buenas estrategias para el éxito! Son capaces de proveer las bondades que han prometido. Aparentemente sus métodos funcionan pues, hasta cierto punto, pueden sanar almas, liberar de obstáculos a los espíritus, lo que a su vez, ha llevado a la paz, a veces, a la sanidad física, y definitivamente, a una mayor conciencia de la persona, los talentos personales y lo divino. Estos son los hechos presentados a nosotros por una multitud de testimonios personales. No todo es mentira y no todos se sienten engañados. Entonces, ¿qué es lo que está pasando aquí? ¿Por qué tal éxito?

Tres cosas y creo, tres respuestas:

Primero, ha habido un mal uso de muchas palabras y por consecuencia, del sentido de las mismas. Términos teológicos han sido reemplazados con algunos que son más “aceptables”: Para los “pan- me da lo mismo”, no importa cómo llamemos a las cosas. Así, el pecado se ha vuelto ‘bagaje o estorbo’; el poder aniquilador del pecado ha sido llamado ‘toxicidad’; el arrepentimiento es ‘dejar ir’; caminar en el Espíritu se llama ‘vivir positivamente’; paz, es ‘estar centrado’; Dios es ‘el bien mayor’, ‘la intención suprema’, ‘la fuente de toda energía positiva’. El lenguaje pues, se ha vuelto pan-dimensional, pan-denominacional, panteístico. Esto es mucho más aceptable para el hombre que es postmodernista y pan-espiritual, pues los límites de los absolutos, sin duda, se han vuelto borrosos.

En segundo lugar, la auto-realización se ha convertido en la prioridad del esfuerzo metafísico. “Pues” como les dirán, “¿cómo podemos conocer a Dios si no nos conocemos a nosotros mismos?” Después de todo, lo divino sólo hablará con nuestro verdadero ser. Entonces es imperativo que caminemos en la novedad y en la legitimidad de quiénes en verdad somos. Necesitamos concentrarnos en que las personas están perdidas, no sólo en términos teológicos sino en el ciberespacio, en un tsunami tecnológico abrumador, en esclavitud financiera, en fragmentación familiar. ¡La gente está perdida! La búsqueda en pos de quiénes son y la dignidad que va con ello, es en sí misma, muy atrayente. ¿Quién, verdaderamente, no querría encontrarse a sí mismo?

Tercero, el sentirse completos, esto es, alcanzar la desfragmentación del individuo, sólo puede ser alcanzado cuando emprendemos este viaje de auto-realización. Es sólo entonces que podemos conocer lo divino, esto es, cuando somos auténticos, cuando estamos completos.
Las personas aún tienen la eternidad en sus corazones, aún tienen un vacío en forma de Dios dentro de ellos que precisa ser llenado. Este viaje entonces, de auto-realización que pretende encontrar a Dios, es además, notablemente atrayente, aunque el mensaje de que encontraremos a Cristo cuando encontremos a nuestro verdadero yo, ¡es un mensaje que necesita un buen y muy profundo análisis!

¿Cuál debería ser la respuesta de la iglesia? ¿Qué deberías responder tú, querido amigo?
Bueno, antes que nada, necesitamos arrepentirnos en forma conjunta. Hemos fallado en reconocer lo que tenemos, tanto en nosotros mismos como en otra gente. ¡Hemos fallado al dar entrenamiento pastoral, conduciendo seminarios que producen políticos, gerentes y ejecutivos empresariales más que médicos del espíritu! No ha habido, por muchos años, bálsamo en Galaad.

Segundo, debemos recobrar nuestra ‘habilidad lingüística’, pues cuando lo hagamos, nuestras palabras tendrán poder. Recuerden, la verdad es sólo la verdad, cuando se la halla en el contexto correcto. Ese contexto es la meta- narrativa de la revelación de la Santa Palabra de Dios, la Biblia. Debemos conocer y hablar Su Palabra como nunca antes la habíamos conocido o hablado. ¡El dogma debe ser vinculado otra vez a la dinamita del Espíritu Santo!
Por último, debemos arrepentirnos individualmente de nuestra propia falta de poder, de nuestra actuación en la religión, a menudo, vista en nuestra magnífica exterioridad y en nuestra más patética interioridad.

Comencemos hoy nuestra verdadera jornada, nuestra profunda santificación con Jesús. ¡Dejemos que tal arrepentimiento y resolución celestial renueve nuestra herencia y reclame nuestro poder para que nuestra posición, presencia e importancia en el mundo espiritual, sea como debe ser! ¡Que Dios nos ayude! Amén.

Reflexiona: “Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra. Mantendré abiertos mis ojos, y atentos mis oídos a las oraciones que se eleven en este lugar.” 2ª Crónicas 7:14-15

Ora: ¡Sáname, SEÑOR, y seré sano; sálvame y seré salvo, porque tú eres mi alabanza! Jeremías 17:14

Wednesday, December 18, 2013

Dec | 18 | El engullidor de buques

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1 Timoteo 1:18-19 
Timoteo, hijo mío, te doy este encargo porque tengo en cuenta las profecías que antes se hicieron acerca de ti. Deseo que, apoyado en ellas, pelees la buena batalla y mantengas la fe y una buena conciencia. Por no hacerle caso a su conciencia, algunos han naufragado en la fe.

El engullidor de buques

En la Inglaterra del siglo XI, el Conde de Godwin era el anglosajón más poderoso del momento. Propietario de grandes extensiones de tierra en la parte Sudeste del país, también era responsable de una franja de tierra, una isla baja llamada Lomea, a sólo unos pocos kilómetros de la ciudad costera de Deal. Se dice que su mala administración de los fondos asignados para la conservación de la pared marina de Lomea, o tal vez por juicio directo de Dios debido a su falta de lealtad y acciones engañosas relacionadas con el rey, llevaron a la desaparición de Lomea en una tormenta tan fantástica que, al igual que la Atlántida, provocó que se hundiera bajo las olas.

El nombre ‘Godwin’ puede querer decir ‘El amigo de Dios’ pero la historia retrata a este infame inglés de una manera muy diferente. Al igual que muchos de sus contemporáneos, su vida y legado estaban llenos de intrigas y maniobras políticas mortales. Sin embargo, el hundimiento de su isla de Lomea en el Canal de la Mancha ha dejado en los marinos, a través de los siglos, una marca más mortífera aún, en forma de las infames ‘Arenas de Goodwin’.

Habiendo vivido en el pueblo costero de Deal y Walmer durante algunos meses, recuerdo haber realizado caminatas por la costa del Canal de la Mancha y ver la rompiente en la distancia que durante la marea baja se acercaba hacia estas mismas arenas. En el verano, es posible llegar hasta allí en bote y caminar por la endurecida y ondulada superficie; también jugar al críquet y hasta fútbol, sobre lo que debe ser el campo de juego más singular, en medio del Canal de la Mancha.

Con 19 kilómetros de largo y 8 en su punto más ancho, la forma de las Arenas de Goodwin cambia constantemente, por lo cual es imposible realizar mapas con precisión. Una combinación de mal tiempo y fuertes corrientes en el área, convierten a estos tranquilos y singulares campos de juego en monstruosos imanes movibles, ¡esa es la razón por la que a través de los años para miles de barcos, y un estimado de 50,000 muertos, estas arenas han sido cualquier cosa, excepto un juego! ¡Sí, dije 50,000! Estas arenas son terroríficas y engañosas; ¡un cementerio que succiona con su boca abierta, siempre hambriento; un monstruo malvado y engullidor de buques!

Ahora amigos, aprendamos algunas lecciones de las Arenas de Goodwin. Goodwin puede ser el término anglosajón para ‘amigo de Dios’, pero hoy deben primero comprender que no todo el que se dice amigo de Dios, lo es. No todo el que se proclama Cristiano, es un Cristiano. Satanás ha plantado cizaña entre el trigo, ha enviado lobos entre las ovejas. ¡Sean cuidadosos y observen los frutos de la gente! ¡Especialmente, si estos buenos Cristianos están más preocupados por los dólares para Jesús que en morir por Jesús! Ustedes me entienden, así que no los sigan, no sean incautos porque, al final, la herencia que ellos dejarán para ustedes o los que los siguen, no será más que una herencia de maldición, muerte y destrucción. ¡Estén atentos y tengan cuidado!

En segundo lugar, sepan que nuestro enemigo, a pesar de que algunas veces se ve con mucha claridad, puede cambiar su forma y desaparecer bajo las olas. Él es movible, monstruoso y magnético. Las fuertes mareas de este mundo siempre los llevarán hacia su abierta y rugiente boca. Manténganse lejos, entonces, de las corrientes de este mundo, pues no importa cuán alta esté la guardiana ‘boya’ de la fe en sus vidas, o cuán fuerte suene la ‘campana’ de la buena conciencia en ustedes, cuando una tormenta se acerca, Satanás cambiará su forma y las corrientes que él ha instigado los arrastrarán a ustedes hacia él. Pongan atención a las marcas de la fe y a los sonidos de la buena conciencia, pero, más que nada, más que nada, ¡aléjense de las corrientes mientras puedan! Manténganse lejos de las corrientes de este mundo. ¡Manténganse muy lejos!

En tercer lugar y más importante, la mejor forma de defensa para un Cristiano es el ataque. Esto es algo positivo que podemos hacer. Pablo dice: “pelea una buena batalla”. Pablo instruye a Timoteo para que se acuerde de las palabras proféticas dadas a él sobre su llamado, su propósito, su destino y su persona. Aquí pareciera que Pablo dice: “Recuerda quién eres, ¡quién has sido proclamado para ser en Jesús! ¡Recuerda quién eres en Jesús y para qué te ha comisionado Él! ¡Recuerda quién eres, qué debes hacer y las promesas y el poder que Él te ha dado para cumplir su voluntad! Créelo y al igual que Popeye, ese viejo marinero, cuando el enemigo arremete como una inundación, busca en tu corazón y saca una gran lata de espinacas y échala a tu ‘pipa’ de poder. Luego prepárate, sacúdete todo temor y por las palabras de Aquél que es Fiel y Verdadero, el eterno Amén, ¡PELEA UNA BUENA BATALLA EN EL NOMBRE DEL SEÑOR!

Amigo, ¿quién eres? ¿Qué eres? ¿Qué te ha ordenado hacer Él? ¿En que parte de la línea te encuentras? ¿Qué se te ha dado? ¿Qué necesitas aún para poder pelear una buena batalla? ¿Lo sabes? En el nombre de Dios, en el nombre de Su Reino, ¿no es hora ya de que estas preguntas reciban una respuesta en tu corazón? Arrodíllate y pide revelación. Encuentra personas que tengan comunión con el Padre y que puedan hablarte con referencia a Su destino, Su comisión y Su llamado para tu vida; has que ellos te hablen de estas cosas, dentro y sobre tu vida, pues no ofrecerás una buena batalla sin estas revelaciones enviadas desde el cielo. ¡No lo harás!

Así que averigua hoy qué son estas cosas, pues las turbulentas arenas de los enemigos de Dios, los ‘engullidores de buques’ de siempre, están aguardando con la boca abierta, para que sus corrientes mortíferas arrastren a los Cristianos pasivos hacia sus arenas movedizas y engullidoras...¡Que no seas tú uno de ellos!

Reflexiona: “Pelea la buena batalla de la fe; haz tuya la vida eterna, a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos.” 1ª Timoteo 6:12

Ora: Señor. ¿Tienes algo qué decirme a mí sobre estas cosas? “Habla, SEÑOR, que yo, tu siervo, está escuchando”. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.