Wednesday, March 16, 2011

Mar | 16 | La gracia tiene sus peligros

Palabra para meditar – GRACIA

Josué 24:13
“A ustedes les entregué una tierra que no trabajaron y ciudades que no construyeron. Vivieron en ellas y se alimentaron de viñedos y olivares que no plantaron.”

La gracia tiene sus peligros

En nuestro versículo de esta noche, el general Josué, conociendo el día en que partiría de esta vida, ha reunido a Israel para verlos, reprenderlos suavemente y recordarles su conquista.
Algo es seguro, Josué era viejo y de edad avanzada, pero en este día, en este día en particular, se le hace saber el momento de su partida. Él ha estado mirando hacia el tablero de salida y su nombre ha destellado y aparecido allí: “Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita”. Josué 23:14. Luego de una vida completa, yo también quisiera estar tan cerca del Señor como para poder escucharlo frotar Sus manos y decir: “Robert, es hoy. A las 2:30 de la tarde.” ¡No puedo esperar!

Creo que el conocimiento que tenía Josué de su partida no era un resumen general de cómo resultarían los años por venir; más bien era una certeza de saber, cuando todos los “No, aún no” se vuelven “¡Sí, ahora!”. Creo firmemente que algunas personas que tienen oídos atentos, tienen la oportunidad de escuchar sus nombres en los altavoces eternos; creo que todos la tenemos, si así lo deseamos.
Josué, con sus bolsos eternos ya listos, primero les habla del Dios de la gracia, y nuestro versículo de esta noche es un testimonio de ese hecho. Esta tierra fue un regalo gloriosamente grande y misericordioso, pero el peligro de esa gracia es que, a menudo, es recibida por las personas equivocadas las cuales muestran una falta de agradecimiento tan grande, que resulta en una languidez catastrófica, de adoración distraída (¿existe esto en verdad?) la cual se derrama como cascada; y rápidamente, y siguiendo a ese estado, está la idolatría lasciva, la cual obtendrá como resultado el juicio celoso de Dios en una ira que consumirá todo. En otras palabras, si la gracia es esperada y recibida como si la mereciéramos, no ocasiona agradecimiento, lo que a su vez, hace decrecer nuestra estatura espiritual hasta tal punto que ya no intentamos alcanzar a Dios, sino más bien nos inclinamos hacia los ídolos, causando que nosotros, los ultrajadores de su gracia, seamos juzgados con toda severidad.

Ahora, lo que realmente da miedo, es que en su discurso de partida Josué los pone en una posición de elección. En efecto, hace esto diciendo: “Yo no sé a quien van a servir ustedes ‘insensatos’, pero yo y mi casa, vamos a servir al Señor”. ¡La respuesta de Israel en Siquem es de aseveración y asombro! “Nosotros también vamos a servir al Señor. ¡En verdad!” Como respuesta, Josué les advierte, les increpa y va más allá diciendo: “¡No, ustedes no pueden servirlo, porque Él es Santo y Celoso, y si ustedes lo provocan, Él se volverá contra ustedes y los destruirá!” Amigos, Josué no pudo haber sido más claro.

Así que entonces Israel, con gran claridad y confirmación, entró en el Pacto de Siquem; y como registro y testimonio del mismo se colocó una gran piedra bajo un roble que era aún más grande, un centinela silencioso de las palabras de Israel, que sólo unas pocas generaciones después, también daría testimonio del quebrantamiento de ese pacto por parte de Israel, una y otra, y otra vez, hasta que Dios, finalmente, se volvió contra ellos y a la postre, los consumió completamente y los arrojó de Su tierra, cuando antes les había hecho bien.

Para aquellos de ustedes que están leyendo esto esta noche, hay algunos recordatorios, algunas reprimendas y algunas cosas qué considerar: ¡Sea lo que fuere que hagan no se inclinen hacia la idolatría adúltera forzando a Dios para que se vuelva en su contra luego de que Él ya les ha hecho bien! Creo que la gracia, sí, especialmente la más grande gracia de Dios en Jesús, todavía está escrita en una página que lleva la marca de agua de Siquem. No abusen de ella; no la pierdan; no la falseen; no la ultrajen, porque pienso que una gracia como esta, puede traer como consecuencia, una reprimenda más grande aún que la ley.

Reflexiona: “Es imposible que renueven su arrepentimiento aquellos que han sido una vez iluminados, que han saboreado el don celestial, que han tenido parte en el Espíritu Santo y que han experimentado la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero, y después de todo esto se han apartado. Es imposible, porque así vuelven a crucificar, para su propio mal, al Hijo de Dios, y lo exponen a la vergüenza pública. Cuando la tierra bebe la lluvia que con frecuencia cae sobre ella, y produce una buena cosecha para los que la cultivan, recibe bendición de Dios. En cambio, cuando produce espinos y cardos, no vale nada; está a punto de ser maldecida, y acabará por ser quemada. En cuanto a ustedes, queridos hermanos, aunque nos expresamos así, estamos seguros de que les espera lo mejor, es decir, lo que atañe a la salvación.” Hebreos 6:4-10

Ora: Nuestra declaración hacia Ti, gran Rey, es esta: “¡En cuanto a mí y a mi casa, nosotros también serviremos al Señor!”. Nuestro deseo es el honrarte, y por eso te damos nuestro corazón y nuestra alma. Aquellos de nosotros que somos las cabezas de nuestras familias, las entregamos a Ti y te imploramos a Ti esta noche, que una vez más, abras la roca cerrada y permitas que los ríos de vida fluyan por cada uno de nuestros cauces generacionales, para que Tus elegidos sean arrastrados gentilmente hacia las costas expectantes del cielo. En agradecimiento y remembranza, no avergonzaremos Tu gracia. Sobre esto, dirigimos hacia Ti nuestra oración y nuestra proclamación. Sí, lo decimos y pedimos en el nombre de Jesús. Amén y amén.


Monday, March 14, 2011

Mar | 15 | ¡Refugio! ¡Refugio! ¡Refugio!

Palabra para meditar – REFUGIO

Deuteronomio 19:10-13
“De este modo no se derramará sangre inocente en la tierra que el Señor tu Dios te da por herencia, y tú no serás culpable de homicidio. Pero si un hombre odia a su prójimo y le prepara una emboscada, y lo asalta y lo mata, y luego busca refugio en una de esas ciudades, los ancianos de su ciudad mandarán arrestarlo y lo entregarán al vengador para que lo mate. No le tendrás lástima, porque así evitarás que Israel sea culpable de que se derrame sangre inocente, y a ti te irá bien.”

¡Refugio! ¡Refugio! ¡Refugio!


Sangre. Desde el Génesis en adelante, desde el momento en que Caín mató a Abel, cuando sangre ‘inocente’ se derramó sobre la tierra por primera vez, la indignada hemoglobina comenzó a arder y continúa haciéndolo ¡como una bengala roja de emergencia disparada al mismo centro de las pupilas de Dios! Verán, Dios siempre tiene su atención puesta sobre el derramamiento de sangre inocente, porque la sangre es el emblema y la portadora de vida de una persona, y la sangre inocente mancha la tierra sobre la que es derramada. El cielo mira hacia ella como la mancha de vino color púrpura que se expande sobre la alfombra verde de la vida. Me pregunto si queda algún lugar limpio en todo el planeta... un lugar donde esta mancha de sangre inocente no haya extendido sus brazos ardientes hacia el cielo. El problema con esta contaminación de poder, este derramamiento de sangre inocente, es que causa una reacción acorde en el Dios de la justicia, porque cuando la tierra está contaminada, provoca la ira de Dios sobre ella misma. Sólo el castigo puede expiar a esa sangre inocente, cuya bengala roja se quema en las órbitas de los ojos vigilantes del Todopoderoso. La sangre derramada demanda una operación de limpieza de proporciones catastróficas y eso, mis amigos, tiene una etiqueta de precio muy alta.

Sólo cuando el castigo cae sobre el que originó la ofensa, o sobre su sustituto, la pus de esta contaminación puede ser quitada del forúnculo podrido, permitiendo así a la tierra ser sanada de su espantosa infección. Sí, cuando la retribución cae sobre el ofensor, entonces y sólo entonces, puede darse la reconciliación con Dios. ¿Comprendieron eso? ¡Es Dios, quien en última instancia se da cuenta y se siente ofendido por el derramamiento de sangre inocente! Es a Dios a quien se ha de propiciar. Es Dios el que se satisface con la retribución que cae sobre la cabeza del ofensor, o de su sustituto inocente. Puede ser que ustedes se sientan ofendidos en este punto porque han olvidado esa ley más profunda, esa que “está escrita en letras más profundas que una lanza en las piedras ígneas de la montaña secreta; eso que está grabado en el cetro del Emperador más allá del mar” –eso habla de un ajuste de cuentas de la tierra por toda la sangre inocente que fuera derramada causando que toda la tierra se dé vuelta y perezca en fuego y agua. Es como si Dios hubiera concertado un pacto silencioso con el planeta, que hace que la sangre y la tierra manchada de rojo griten sin parar, hasta que toda la sangre inocente derramada sobre su suelo es finalmente expiada. Silenciada. Sí, no piensen que esta orbe azul y brillante nuestra cuelga silenciosamente en la fría oscuridad del espacio; no, la tierra llora profusamente el dueto de canción fúnebre de una tierra ofendida y sangre inocente, uniendo sus divagaciones matinales al tiempo que deambula casi perdida entre las estrellas, y todos los vigilantes expectantes escuchan su corazón roto. Selah.

Sin embargo, los oídos de todos los vivos han sido tapados por Satanás y por su sociedad enferma de egoísmo y muerte. Porque nuestras naciones están inundadas de la sangre derramada de bebés inocentes. ¡Porque la sangre fluye a raudales por tantos abortos; el despreciable egoísmo de Satanás, ha manchado de rojo las paredes del universo de Dios y ha causado que hasta las estrellas huelan mal! Sí, el espacio no es silencioso, sino que está lleno de los gritos de los bebés que lloran, arrancados de la matriz, miembro a miembro, siendo salados hasta la muerte; millones de millones de ellos se escuchan unidos en su ira por la vida robada, con todos sus llantos acusadores y gritos por venganza, un eco sin fin a través del eón, todo amplificado por el suelo manchado de rojo, de la triste, ofendida, horrorizada y tambaleante madre tierra.

Nuestro versículo de esta noche se encuentra en el contexto de las tres más grandes ciudades de refugio Levíticas. En cualquier lugar de Israel en que se encontrara uno, estaría a un día de viaje de una de ellas. Los caminos que llevaban a las ciudades de refugio estaban construidos rectos y eran mantenidos y librados de malezas cada primavera. Cuando se necesitaron señales, algunos dicen que sobre cada puente que cruzaba un cauce profundo, decía solamente: refugio, refugio, refugio.

Estas ciudades de refugio fueron construidas principalmente como lugar de protección para aquellos culpables de homicidio involuntario. Aquí podían quedarse; la ciudad se volvía para ellos una prisión abierta donde tenían protección de los vengadores de sangre de las tribus, hasta que eran absueltos por un juicio, o la muerte del Sumo Sacerdote dando lugar a su liberación inmediata. Sí, la Santidad del Sumo Sacerdote, aun en ese entonces, significaba que su muerte era suficiente para limpiar la tierra de la sangre inocente y declarar al culpable, libre de partir.

Los homicidas involuntarios llegaban a las ciudades de refugio; los asesinos no. Este delito capital era arreglado por el vengador de la sangre en el campo, o por los tribunales de los Levitas, a las puertas de la ciudad.

Sin embargo, Cristo no hace tal distinción. ¡Porque el gran y siempre santo, glorioso y lleno de gracia Sumo Sacerdote del universo, se ha convertido en una ciudad de refugio tanto para el homicida involuntario como para el asesino! Su muerte limpia a todos. Su vida justifica a los más débiles y a los peores. Sí, todos los caminos del Evangelio llevan a Su perdón arrollador y cada curva, cada puente y cada cruce de caminos está marcado con estas tres palabras iluminadas con luces de neón: ¡Refugio, Refugio, Refugio!

Si esta noche tú eres una madre asesina, o un padre cómplice, entonces te ruego que te apresures a ir hacia Jesús, porque la tierra grita en tu contra; no, no solamente eso, la misma voz de los niños que has asesinado gritan en tu contra y buscan el juicio de Dios sobre tu vida. ¡Corre hacia Jesús ahora y deja que Él sea tu refugio!

Medita: “En cuanto al homicida que llegue allí a refugiarse, sólo se salvará el que haya matado a su prójimo sin premeditación ni rencor alguno.” Deuteronomio 19:4

Ora: Señor, la tierra grita contra nosotros. Oh Dios, detén Tu mano para que Tu pueblo tenga el tiempo de proclamar Tu ciudad, como el único y más maravilloso de los refugios del pecador, incluso para un pecador como yo. Satisfácete con la sangre del gran Sumo Sacerdote, a quien nosotros ahora tomamos como nuestro Salvador, y a quién Él toma, aún ahora, como Sus hijos adquiridos con Su sangre. Por eso, en Tu ira recuerda la misericordia, y en Tu grandiosa y abundante gracia, justifica tanto el homicidio involuntario como el asesinato. Te pedimos esto en el nombre de Jesús. Amén.

Mar | 14 | Procedimientos de progenitor, ingenuidad piadosa y percusión permisiv

Palabra para meditar – PIDE

Números 27:1
“Majlá, Noa, Joglá, Milca y Tirsá pertenecían a los clanes de Manasés hijo de José, pues eran hijas de Zelofejad hijo de Héfer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés. Las cinco se acercaron.”

Procedimientos de progenitor, ingenuidad piadosa y percusión permisiva

No hay nada de malo en estirar la piel de la verdad sobre el tambor de la comprensión humana y luego, tocar en él ruidosamente el Evangelio. Mientras no rompamos esa piel de la verdad, mientras sólo toquemos el tambor para Su gloria, entonces esa percusión ruidosa, creo yo, se puede permitir.

Vivimos y nos movemos en una biblioteca de proporciones inconmensurables y las historias, por billones, se apilan hasta llegar a lo alto de los techos más elevados. Especialmente, hablo de las historias de redención, las cuales se encuentran desparramadas a nuestros pies de a miles, esperando ser vistas, recogidas, leídas y disfrutadas. Creo en eso y esa es la razón por la que siempre busco imágenes de la redención en las historias de nuestros días, ¡aún cuando el lado infernal de Hollywood sea el que las produce! Dios todavía pinta Sus cuadros de redención. Al menos por el momento.

Digo esto porque nuestro versículo de esta noche nos cuenta la historia de cinco vírgenes que se presentan ante Moisés reclamando la herencia que, usualmente, era reservada a los hijos varones. Es el gran y controvertido teólogo Metodista, Adam Clarke, quien en tono de burla, tacha de “ingenuidad piadosa” al “Misterio de las Cinco Vírgenes”. No obstante, yo narro sus dichos sin tono de burla, y al hacerlo soy bendecido por otra imagen redentora.

Estas cinco vírgenes se comportan como las cinco vírgenes sabias de Mateo 25:1-10, que mientras esperaban la llegada del novio, tomaron aceite para mantener sus lámparas encendidas. Sin duda, al actuar de esta forma, las vírgenes de nuestro versículo son como las que hacen una sabia provisión para su estado eterno. De igual manera, sus acciones deberían inspirar a los creyentes débiles y desamparados quienes, a pesar de ser huérfanos en este mundo, no serán privados de su herencia celestial. ¡Vayan, pídansela a Dios ahora!

Sus nombres son misteriosamente instructivos, pues el ahora padre fallecido, Zelofejad, quiere decir “la sombra del temor o miedo”. La primer hija, Majlá, significa “padecimiento”; la segunda hija, Noa, significa “errante”; la tercera, Joglá, significa “alegría danzante”; la cuarta, Milca, significa “reina”; y la última virgen, Tirsá, significa “muy agradable”.

Así pues, la historia de las cinco vírgenes sabias pudiera significar que “ya que todos nacemos de la sombra del temor (Zelofejad) nacemos en el pecado y nos hundimos en la muerte, y por este temor a la muerte, toda nuestra vida está sujeta a esclavitud, lo cual a su vez engendra (Majlá) padecimiento, una humanidad enferma de profunda pena en el corazón, por reconocer nuestra tan triste condición. Eso nos hace (Noa) andar errantes, deambulando en busca de ayuda y consuelo, el cual, por Su gracia, encontramos en Cristo que, a su vez, cambia nuestra tristeza en alegría (Joglá) impartiendo Su realeza (Milca) sobre nosotros, haciendo de nosotros reyes y sacerdotes para Dios, el Padre, para que finalmente, seamos presentados ante Él, gloriosos y sin mancha, siendo (Tirsá) muy agradables y aceptables a Sus ojos”.

¡Creo que esto es más que una ingenuidad piadosa! ¡Es una historia asombrosamente redentora, dentro de una narración también redentora y mucho más grande!

Mirando esta historia desde una perspectiva totalmente humana voy a ir más allá y decir que, al igual que estas cinco vírgenes, debemos ser muy confiados y tomar el Reino de Dios por asalto. La gracia está allí para que la tomemos y, sí señor, verdaderamente, ¡debemos ir a buscarla y pedir por ella! Seamos ingeniosos sobre esto, quiero decir, quitemos el techo del hogar de alguien para llegar a Jesús, coloquemos una escalera contra Sus paredes, y, aun si es tarde en la noche, arrojemos piedras a Su ventana. ¡Sí! Pidamos pan de Su panadería, aunque la hora de cierre esté pasada hace ya mucho y el fuego esté apagado. Y entonces, cuando tengamos ese Pan de Vida, ese Pan real que baja de los cielos, despertemos al resto de nuestros vecinos durmientes con una carga completa de diferentes clases de tambores y gritemos: “¡Hey, vengan a ‘cenar’ la vida eterna conmigo!”

¿Ven la imagen? ¡Entonces toquen el tambor! Aquel que tenga oídos para oír, que oiga.

Reflexiona: “Moisés le presentó al Señor el caso de ellas, y el Señor le respondió: Lo que piden las hijas de Zelofejad es algo justo, así que debes darles una propiedad entre los parientes de su padre. Traspásales a ellas la heredad de su padre. Además, diles a los israelitas: Cuando un hombre muera sin dejar hijos, su heredad será traspasada a su hija.” Números 27:5-8

Ora: Señor, que siempre se me pueda ver en Tu trono reclamando aquello que está dentro de mí, y que ni siquiera me corresponde mencionar; y que al hacerlo, todas las bendiciones compradas con la sangre de Tu Hijo mi Salvador, Jesucristo el Señor, sean vertidas sobre mi cabeza anhelante y expectante. Lo pido en Tu glorioso nombre. Amén.
 

Sunday, March 13, 2011

Mar | 13 | La sabiduría de no ensuciar el umbral de tu propia puerta

Palabra para meditar – SABIDURÍA

Proverbios 11:29
“El que perturba su casa no hereda mas que el viento, y el necio termina sirviendo al sabio.”

La sabiduría de no ensuciar el umbral de tu propia puerta

Por enésima vez, en un par de días volaré cruzando la laguna una vez más. Siempre trato de volar de la manera más barata, lo cual generalmente significa volar a las horas más inusuales. Siendo así, entenderán que la mayor parte del tiempo estoy o acalambrado o malhumorado, y supongo que lo único que deseo hacer es mirar las películas que pasan en los vuelos. Como dato interesante, sucede que la primera película que pasaron en un vuelo basa su título en nuestro versículo de esta noche. En 1960, los pasajeros de la primera clase de la Aerolínea Trans-World vieron esta primer película en un avión, y por supuesto se llamaba Heredarás el Viento.

Heredarás el Viento fue la película, basada en la obra de Broadway referida al famoso evento que partió las aguas sobre el debate de la creación y la evolución, llamado ‘El juicio a Scopes’, originado por la Ley Butler, la cual se debatió en un día como el de hoy de 1925, en el Senado de Tennessee. La Ley Butler propuso ‘prohibir a los maestros de escuelas públicas negar la narración Bíblica literal sobre el origen del hombre y enseñar en su lugar la evolución del hombre desde los órdenes más bajos de animales’. Tanto la obra como la película hacían una interpretación errónea de los hechos y del carácter de las personas que mostraba, pero lo más importante es que triunfó en su ataque contra el ‘fascismo del Macarthismo’.

Nuestro versículo de esta noche dice que los sabios de corazón no traen problemas a su propia casa y, los que lo hacen, son necios y verán su herencia convertirse en nada, para entonces alimentarse del aire y convertirse en sirvientes de los sabios y generosos que no causan problemas. ¡Pueden estar seguros, si traen problemas a sus hogares donde alguna vez hubo paz, esos problemas causarán su degradación! Ya sea que esos problemas sean por mala administración financiera, por infidelidad en las relaciones, por deshonor por lo que dicen o hacen, por insociabilidad, por falta de amabilidad; por ser tacaño al cubrir las necesidades; en otras palabras, cualquier retención de aquello que debe entregarse o cualquier otra clase de tratos engañosos de aquello que se debe, es una mala administración, es un problema y te desheredará y te reducirá a la condición de un sirviente golpeado por la pobreza. Ten cuidado entonces, de no degradar el umbral de tu propia puerta.

Simeón y Leví agitaron las aguas de la familia de Jacob cuando asesinaron a los hombres de Siquem. Acán perturbó la casa de Israel y muchos murieron por haber él tomado lo prohibido y maldito. Saúl perturbó la tierra con su celo carnal y desproporcionado y, amigos, todos debemos tener cuidado por los celos fuera de lugar hacia otros, los cuales castigan a aquellos que deberían ser bendecidos por nosotros y ser una bendición para nosotros.

Padre, ¿estás intimidando a tus hijos? Esposa, ¿estás afligiendo a tu esposo? Hermano, ¿estás haciendo sufrir a tu hermana? Hijo, ¿estás deshonrando a tu padre? Hagan silencio, porque escucho el sonido de campanas y veo la próxima carrera de tamos, rodando por sus calles. La Ley Butler agitó las aguas de una nación y todavía hoy ésta se tambalea por esto y si Cristo se demorara, si las aguas se aquietaran, el fondo de la laguna sin duda se vería como un lugar muy pobre. Ten cuidado entonces de no degradar el umbral de tu propia puerta.

Medita: “Por fin recapacitó y se dijo: ¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre! Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros.” Lucas 15:17-19

Ora: Señor, he perturbado mi propia casa espiritual y mi propia casa familiar. Sé Señor, que debería heredar el viento; sin embargo, clamo a Ti esta noche para que me hagas un mejor hijo y que restaures, tanto a mí como a los míos, aquellos años que permití que las langostas devoraran. Que así sea en el nombre de Jesús. Amén.

Saturday, March 12, 2011

Mar | 12 | La Resurrección siempre sigue a la última cena

Palabra para meditar – INNOVA

Lamentaciones 5:1-4
“Recuerda, SEÑOR, lo que nos ha sucedido; toma en cuenta nuestro oprobio. Nuestra heredad ha caído en manos extrañas; nuestro hogar, en manos de extranjeros. No tenemos padre, hemos quedado huérfanos; viudas han quedado nuestras madres. El agua que bebemos, tenemos que pagarla; la leña, tenemos que comprarla.”


La Resurrección siempre sigue a la última cena

Sin lugar a dudas, aunque un poco apócrifamente, Justus Liebig fue expulsado de su escuela secundaria alemana luego de que ocasionara una gran explosión en su clase de química. A pesar de eso, el amor que Liebig sentía por la química marcó su camino hacia una muy exitosa carrera en educación y a una vida de descubrimientos. Fue este mismo químico, este ‘padre de los fertilizantes’, quien desarrolló un método para extraer carne de los cadáveres de animales sacrificados principalmente por obtener su piel. Este mismo extracto concentrado de carne se inventó alrededor de 1840 y fue comercializado por la Compañía de Extracto de Carne Liebig, que inició su actividad comercial en algún momento de 1866. El producto original era un líquido viscoso que contenía solamente extracto de carne y 4% de sal, pero para la producción en masa se creó un cubo de caldo disecado, más barato, que fue comercializado como OXO. Desde comienzos del siglo XX, el OXO comenzó a arraigarse cada vez más en la psiquis de los británicos y del mercado común. De hecho, en 1908 OXO se convirtió en el primer patrocinador de los Juegos Olímpicos de Londres.

Escribo el “Susurro” de esta noche desde el 8o piso de la Torre OXO, que mira hacia la ciudad de Londres y al Río Támesis. Originalmente el edificio fue construido como una estación generadora de energía para la Oficina de Correos, pero más tarde fue adquirido por la Compañía de Extracto de Carne Liebig, para transformarlo en una cámara frigorífica. La vieja planta generadora fue reconstruida con un diseño Art Decó: la fachada que miraba al río se conservó y se agrandó, y se agregó una torre sobre la cual Liebig quería presentar carteles iluminados, promocionando el nombre de su producto OXO. El permiso para esa publicidad fue rechazado, y en su lugar, la torre se construyó con cuatro grupos de tres ventanas alineadas en forma vertical, ¡cada una de las cuales tiene la forma de un círculo, una cruz y otro círculo! El diseño, al igual que entonces, dice “OXO” lo que prueba el viejo dicho: “¡Querer es poder!”

En la última parte del siglo XX, hubo una famosa campaña de OXO en el Reino Unido que mostraba a la ‘Familia OXO’, la cual simplemente mostraba a gente de clase trabajadora comiendo juntos. Con el paso de los años siguió mostrando a esta misma familia OXO a medida que crecía, pero al mismo tiempo, reflejaba los grandes cambios sociales de esos tiempos, especialmente el detrimento y el colapso de los valores familiares. En 1999, después de 23 años en televisión, los anunciantes creyeron que la cena familiar, hecha en casa, con todo el clan sentado alrededor de la mesa, estaba pasado de moda y sinceramente, como ahora tantas mujeres trabajaban fuera del hogar, su familia ficticia de los avisos, al igual que las familias “anticuadas” verdaderas, estaban de hecho, bien muertas. El resultado de estas conclusiones fue su último comercial que titularon ‘La Última Cena’, donde después de 23 años de vivir en la misma casa, los chicos OXO habían crecido y volado del nido, mientras el mundo exterior se había vuelto irreconocible. Las escenas finales muestran a la triste madre llorando en la cocina vacía, y al esposo que la consuela por última vez, mientras susurraba en su oído “es hora de irnos”; y la familia OXO, junto con los verdaderos valores de la familia, desapareció de nuestros hogares para siempre.

Esta historia verídica y de ficción al mismo tiempo, trae esta noche, muchas consideraciones importantes a mi mente; no obstante, en pos de la brevedad, permítanme dejar sólo dos de ellas, para sus sueños:

Primero, necesito recordarles que ¡aunque la Última Cena de Jesús fue seguida por Su muerte, ¡sólo tres días más tarde le siguió una gloriosa resurrección! Verán, mientras hay vida siempre hay esperanza y, aunque sin duda las mujeres están en movimiento, sigue siendo cierto que las madres continúan llorando, cada vez más, por su vocación perdida y por los hijos perdidos. ¡Escuchen! ¿Escuchan el llanto? Para las madres, la pérdida de su familia las golpea justo en el corazón, en lo más íntimo de su ser y para que la sociedad pueda resucitarse a sí misma, la maternidad en el contexto de una familia con valores también debe resucitar. Sin las familias y sin los valores bíblicos en las familias, la sociedad está muriendo. Las madres aún están llorando por esta pérdida. ¿Pueden escucharlas? Algo que todos debemos hacer es mostrar a las madres la esperanza práctica de nuestro amor innovador. Este es amor verdadero, este es amor heroico, esta es la lucha dura por el amor, del cual dice Spurgeon: “¡Ningún guerrero mimado puede involucrarse en ello!” Sí, en el presente, para resucitar los valores familiares, necesitamos una verdadera innovación de proporciones bíblicas.

Segundo, que a pesar de que nuestra políticamente correcta, moralmente corrupta y degenerativamente enferma sociedad sin Dios, no nos dará permisos de planificación para que una resurrección innovadora de este tipo ocurra, depende de nosotros el asegurarnos de que la Cruz de Cristo, una vez más, se convierta en el centro de confluencia de los círculos de hombres y mujeres, de esposos y esposas. Yo opino que ahora, nosotros los Cristianos, ¡necesitamos construir otra Torre OXO!

Reflexiona: “Ahora bien, ten en cuenta que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. La gente estará llena de egoísmo y avaricia; serán jactanciosos, arrogantes, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, insensibles, implacables, calumniadores, libertinos, despiadados, enemigos de todo lo bueno, traicioneros, impetuosos, vanidosos y más amigos del placer que de Dios. Aparentarán ser piadosos, pero su conducta desmentirá el poder de la piedad. ¡Con esa gente ni te metas! Así son los que van de casa en casa cautivando a mujeres débiles cargadas de pecados, que se dejan llevar de toda clase de pasiones” 2ª Timoteo 3:1-6

Ora: Señor, en nuestro corazón ya no hay gozo; nuestra danza se volvió tristeza. Nuestra cabeza se ha quedado sin corona. ¡Ay de nosotros, porque hemos pecado! Pero Tú, SEÑOR, permaneces para siempre; Tu trono de generación en generación. ¿Por qué nos olvidas para siempre? ¿Por qué nos abandonas por tanto tiempo? Permítenos volver a ti, SEÑOR, y seremos restaurados; devuélvenos la gloria de antaño, a menos que, verdaderamente, nos hayas rechazado y te hayas excedido en tu enojo hacia nosotros. Por favor perdónanos y restitúyenos a nuestras madres así como nosotros, de manera innovadora, restituiremos su valor a nuestra sociedad. ¡Amén!

(Adaptado de Lamentaciones 5:15-22)


Friday, March 11, 2011

Mar | 11 | ¡Corta con eso!

Palabra para meditar – CORTA

Lucas 7:36
“Uno de los fariseos invitó a Jesús a comer, así que fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa.”

¡Corta con eso!


En su obra Las Mujeres Fenicias, Eurípides escribió “Dime con quien andas y te diré quien eres”. Este dicho tiene por lo menos 2,500 años de antigüedad, y sin embargo, ha resistido la prueba del tiempo y es tan cierto hoy como lo era entonces.

“Dime con quien andas y te diré quien eres”. Jesús era conocido entre los hombres religiosos como “¡un glotón y un borracho! ¡Un amigo de los recolectores de impuestos y de los pecadores!” Sin duda alguna, nuestro Jesús era amigo de todas las rameras y de los ‘buenos para nada’, y no ocultaba esto al mundo que lo observaba al brindarles, como lo dijo tan deliciosamente un viejo comentarista, “su amistad en la mesa, como la forma más enfática de declarar su unidad con ellos”. Sí, Jesús aceptaba las invitaciones de los hombres de peor reputación, pero hacía esto con la Divina intención de ofrecerles una invitación a la mesa del perdón del Padre. La asociación de Jesús con los hombres de mala reputación siempre los llevó a su sanidad, a su arrepentimiento y a su transformación. Permítanme preguntarles esta noche, ¿su asociación con hombres de mala reputación los lleva a ellos a esta misma transformación? ¿O ellos los están transformando a ustedes?

“Dime con quien andas y te diré quien eres”. Rara vez se veía a Jesús con los hipócritas, al menos no en camaradería y compartiendo la mesa, aunque nuestro versículo de esta noche es una excepción notable. A pesar de todo, aun esta mesa de camaradería era con el solo propósito de la revelación y la demostración. La revelación de los corazones y la demostración del perdón del Padre. Díganme, una vez más, ¿por qué se asocian con los hipócritas?

“Dime con quien andas y te diré quien eres”. Siempre es bueno estar rodeado de buenos libros y buenos hombres, son cosas con las cuales asociarse, e incluso, para permitir que dejen una huella en ti. No obstante, hay algunos lobos, sí, hay algunas estrellas errantes de las cuales debemos apartarnos. ¡Hay algunas bocas pequeñas que hablan cosas grandes, algunos tontos que se deleitan en jalar a los perros de las orejas, algunas mujeres insensatas y algunos hombres de mala reputación de los cuales será mejor que nos alejemos y, más aún, que cortemos todo lazo con ellos! Cuando lo hagan, (¡y deben hacerlo!), asegúrense de explicarles por qué lo hacen. ¿Quién sabe? ¡Tal vez hasta cambien su manera de ser! ¿Por qué no verlo como la propina que dejan al abandonar la camaradería de la mesa? Así que, dejen una buena propina, ¡y nunca regresen!

Medita: “Estos individuos son un peligro oculto: sin ningún respeto convierten en parrandas las fiestas de amor fraternal que ustedes celebran. Buscan sólo su propio provecho. Son nubes sin agua, llevadas por el viento. Son árboles que no dan fruto cuando debieran darlo; están doblemente muertos, arrancados de raíz. Son violentas olas del mar, que arrojan la espuma de sus actos vergonzosos. Son estrellas fugaces, para quienes está reservada eternamente la más densa oscuridad.” Judas 12-13

Ora: Señor, dame olfato para los lobos y permíteme que desde el rabillo de mis ojos abiertos pueda ver sus dientes ocultos. Señor, dame un buen ojo para las grandes nubes que no traen agua y un oído para las olas que rompen. Dame sensibilidad para los árboles que no dan fruto y cautela para las estrellas fuera de control que surcan mi cielo como un rayo, te lo imploro; y por último, por lo que más oro en el nombre de Jesús, dame un hacha, una vista recta, mucho valor y un gran brazo ¡para cortar toda raíz de tinieblas en mi vida! Amén.


Thursday, March 10, 2011

Mar | 10 | ¡ Dios todavía es un poeta y lleva puesto un casco de constructor!

Palabra para meditar – POEMA

Efesios 2:10
“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.”


¡ Dios todavía es un poeta y lleva puesto un casco de constructor!

El centro del Padre, el corazón del Padre, ¿es científico o artístico? Bueno, esta noche tengo la respuesta para ustedes y me complace decirles que ¡en Su esencia, en Su corazón, Dios es, verdaderamente, un artista y uno muy especial! Ya sé, ¡qué afirmación tan asombrosa! ¿no les parece?

No obstante, las Escrituras son sumamente claras, porque en el versículo de esta noche la ‘obra’ de Dios puede ser traducida como el ‘poema’ de Dios. Sólo hay otro lugar donde esta palabra es usada, en Romanos 1:20, donde Dios dice: “Porque desde la creación del mundo, las cualidades invisibles de Dios, es decir Su eterno poder y Su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que Él creó, de modo que nadie tiene excusa”, en otras palabras, la creación del mundo es Su ciencia en movimiento pero ‘las cosas que se hicieron’ son Su poesía, en otras palabras, Su ciencia modelada en Sus manos amorosas, artísticas y poéticas; sí, ese es el significado de ‘¡lo que Él creó!’ Una mejor traducción sería, “Porque desde la creación del mundo, las cualidades invisibles de Dios se perciben claramente a través de la poesía, o el poema ¡o la totalidad de las obras poéticas!” Déjenme decirles esto ahora: la ciencia y la santificación son los carruajes en los que la poesía de Dios cabalga y reside. ¡Aleluya!

Un poema es, para decirlo de manera simple, una creación de palabras poderosas que se forman a sí mismas en una realidad emocional, más aún, una entidad viviente, un ser con movimiento, un sol resplandeciente en sistemas estelares girando en espiral alrededor de un agujero de una negrura invisible que aspira todo a su alrededor; un ciempiés; un milpiés, un abejorro que no debería volar, alimentándose del néctar escondido bajo las flores cerradas por la lluvia; un amor en el fuego, en el viento, en el agua y en la, tierra húmeda; en los rostros alborozados y sonrientes; en cachorros color chocolate que persiguen su cola; en las ballenas, lanzando chorros de agua por el orificio; en los topos bajo la tierra; en la nariz café y arrugada de un perro de caza; en las rosas opulentas y rojas, todas abriéndose y todas diferentes; la obra de Dios realiza su prosa poética con suspiros. Porque, aun bajo la amargura de nuestros firmamentos grises y caídos, Dios sigue siendo un poeta.

Esta noche quiero decirles que ustedes son el poema de Dios, un trozo de prosa Divina, creado, danzante, listo para ser representado en el escenario celestial y ¿saben que? pueden estar seguros de que ¡esa será la mejor puesta en escena vista jamás!

Medita: “En mi corazón se agita un bello tema mientras recito mis versos ante el rey; mi lengua es como pluma de hábil escritor.” Salmos 45:1

Ora: ¡Jesús! Tú eres el más apuesto de los hombres; tus labios son fuente de elocuencia, ya que Dios te ha bendecido para siempre. ¡Con esplendor y majestad, cíñete la espada, oh valiente! Con majestad, cabalga victorioso en nombre de la verdad, la humildad y la justicia; que tu diestra realice gloriosas hazañas. Que tus agudas flechas atraviesen el corazón de los enemigos del rey, y que caigan las naciones a tus pies. Tu trono, oh Dios, permanece para siempre; el cetro de tu reino es un cetro de justicia. Tú amas la justicia y odias la maldad; por eso Dios te escogió a ti y no a tus compañeros, ¡tu Dios te ungió con perfume de alegría! Aroma de mirra, áloe y canela exhalan todas tus vestiduras; desde los palacios adornados con marfil te alegra la música de cuerdas. (Salmos 45:2-8)